Catalunya cambia su mapa político


 

     

    CiU arrebata al PSC la hegemonía y gobernará en las ciudades principales |Barcelona y Girona tendrán alcalde nacionalista y Tarragona depende de pactos | La federación que lidera Mas pasa a controlar las cuatro diputaciones y 32 comarcas

    Artículos | 23/05/2011 – 00:00h

    Jordi Barbeta

    JORDI BARBETA

    Barcelona

    Las elecciones catalanas del pasado mes de noviembre tuvieron su importancia porque propiciaron la alternancia en el Govern de la Generalitat, pero las elecciones de ayer, siendo municipales, va a tener una trascendencia política muchísimo mayor. Aunque suene tópico, ayer se produjo en Catalunya un cambio político de alcance histórico. Catalunya ha cambiado su mapa político. El nacionalismo catalán ha arrebatado al socialismo la hegemonía municipal y por primera vez desde la dictadura de Franco van a gobernar en la capital, Barcelona, y en las principales ciudades del país.

    Por primera vez Convergència i Unió ganó en votos absolutos al PSC , por primera vez controlará las cuatro diputaciones provinciales y ha ganado en 32 de las 41 comarcas. Los nacionalistas consiguen o recuperan además alcaldías tan significativas como Manresa, Igualada, Olot, Berga, Reus, Ripoll y un largo etcétera. Y como señaló al inicio de su intervención el propio president de la Generalitat, Artur Mas, “por primera vez la fuerza de la capital se suma a la fuerza de la nación”. Eso significa una responsabilidad enorme para el president, que contará con más poder que el que nunca tuvo Jordi Pujol para afrontar el gran desafío de lo que en su investidura denominó “la transición nacional catalana” y que tiene como primera estación un pacto fiscal específico entre Catalunya y España.

    Tan importante como la victoria de CiU es el descalabro del PSC. Los socialistas catalanes no sólo pierden la alcaldía de la capital, sino que pierden buena parte del poder municipal que ostentaban desde el 1979 y que ha permitido la consolidación del partido como organización. El retroceso del PSC y la pérdida de poder territorial abre numerosos interrogantes sobre el futuro del hasta ahora principal partido catalán que se verá abocado a la refundación. El PSC sólo ha resistido allá donde mantenía alcaldes carismáticos como Pere Navarro en Terrassa, Manuel Bustos en Sabadell, o Josep Mayoral en Granollers, aunque el dato más significativo es el de Lleida. A pesar de la debacle que los socialistas han sufrido no sólo en Catalunya, sino en toda España, Àngel Ros, alcalde de la capital del Segre, ha ampliado la mayoría absoluta con la que ha gobernado hasta ahora. Se había dicho que el nuevo liderazgo del PSC vendría determinado por el resultado de estas elecciones. Todo es incertidumbre ahora en el ámbito socialista, pero Àngel Ros emerge ahora como líder natural. Ocurre sin embargo que Ros siempre ha dejado clara la defensa de un PSC con “voz propia” en Madrid, la gran asignatura pendiente del socialismo catalán.

    La victoria del Partido Popular en toda España propulsó al PP catalán hasta convertirlo en la tercera fuerza municipal de Catalunya. Alberto Fernández Díaz logró el mejor resultado de la historia en Barcelona y los votos del PP serán tan decisivos como los del PSC para formar gobierno en la propia ciudad de Barcelona, en Tarragona y en otras capitales, así como en las diputaciones de Barcelona y Tarragona.

    Algo que tampoco había ocurrido nunca antes fue que el PP obtuviera la victoria en una ciudad catalana importante. Ayer lo consiguió en la tercera ciudad de Catalunya: Badalona. De la mano de Xavier Garcia-Albiol, que ha llevado a cabo una durísima campaña contra la inmigración. García Albiol encabeza la lista más votada, pero está por ver si obtiene la alcaldía, porque no tiene mayoría absoluta. De hecho, el interrogante político más interesante para los próximos días serán los pactos de gobierno que puedan establecerse y todo apunta a que el partido de la derecha española no va a ponérselo fácil a nadie y menos a CiU.

    Otro dato para la historia de las elecciones municipales del 2011 es el fulgurante ascenso de las candidaturas xenófobas de Plataforma per Catalunya, el partido de José Anglada, que ha cuadruplicado prácticamente el número de concejales, pasando de 17 a 67, aunque lo más importante es la penetración en municipios del área metropolitana donde el impacto de la inmigración ha sido mayor. Plataforma per Catalunya tendrá representación en municipios como L’Hospitalet, Cornellà, Santa Coloma de Gramenet y Mataró. Y un dato inaudito que invita a la reflexión: la evidente fuga de votos del PSC a PxC. Para muestra un botón: En l’Hospitalet de Llobregat el PSC pierde cuatro concejales, uno lo gana el PP; y otro lo gana CiU, pero los dos restantes se los ha llevado el partido de Anglada.

    El otro partido revelación, Candidatura d’ Unitat Popular (CUP) de la extrema izquierda independentista ha multiplicado por cinco su representación en número de concejales con un resultado espectacular en Girona a costa de ERC, que perdió ayer 80.000 votos y también se ve abocada a una catarsis. ICV fue el único partido de la izquierda que resistió perdiendo sólo 20.000 votos.