Azote de la derecha


“Llevo 13 años explicando las fechorías y delitos de los mismos”

Azote de la derecha y muy crítico con la política actual; también ataca el papel de los medios

  • El Gran Wyoming actuarà a la sala Sarau 08911 de Badalona tocant temes clàssics del rock amb Los Insolventes. / SARAU

El Gran Wyoming actuarà a la sala Sarau 08911 de Badalona tocant temes clàssics del rock amb Los Insolventes. / SARAU

Es imposible tener al Gran Wyoming (José Miguel Monzón Navarro, 1955) al otro lado del teléfono y hablar de música, que es lo que viene a hacer este sábado a Badalona, donde actuará con Los Insolventes en la sala Sarau 08911. Tiene un gran dominio de la información y hace una lectura partidista con las gafas de la izquierda. Dardo de críticas y querellas, presenta un programa de actualidad diario desde hace 13 años.

Hacer un programa de humor político diario es un deporte de alto riesgo.

Lo que pasa es que el criterio de la justicia ha cambiado y ahora toman en consideración cosas que antes consideraban estupideces.

No lo digo sólo por el riesgo a que lo denuncien sino por el riesgo de equivocarse. Por ejemplo, creía que el PP no gobernaría en Andalucía…

Es que hubo una abstención brutal. Mucha responsabilidad la tiene el PSOE: gobernó allí 40 años y podía haber hecho una frontera en la cuestión social. Demostrar como es un lugar gobernado por la socialdemocracia y otro por la derecha. ¿Cuál es la diferencia entre Andalucía y Castilla y León? Esto se deben preguntar los socialistas.

Pero al final hubo pacto.

Estaba seguro, porque Vox es una escisión del PP. Me preguntan: ¿por qué no había extrema derecha en España hasta ahora? Pues porque estaba dentro del gobierno. Aznar es de extrema derecha pero lo hemos llamado centro: es una cuestión semántica.

¿Y qué pasará en las generales?

Es complicado, porque el voto del centroizquierda es crítico. Si crees que no eres de nada, es que eres de derechas. Fíjate con lo ocurrido en Venezuela.

¿En qué sentido?

Ningún medio informó de las elecciones generales de Venezuela, ni ‘El País’, que lleva dos o tres noticias de Venezuela diarias. Y ahora un señor se autoproclama presidente, lo que es alucinante, y Felipe González dice que hay que reconocerle. La cabeza visible del socialismo español es progolpista en 2018. Entonces la gente dice: “¿A quién coño voto?” El de la derecha está superrepresentado. ¡Y por si fuera poco, la izquierda ahora se divide en cinco!

¿Cómo ve la situación en Cataluña?

No me ha gustado nunca. Ha gobernado la derecha desde tiempos históricos, excepto en momentos puntuales. Lo que pasa es que Cataluña tiene siempre la coartada de Madrid. Pero que las autopistas sean de peaje no es culpa de Madrid. La sanidad es un desastre, y está transferida.

Pero aparte de transferir competencias habría que transferir dinero…

Lo que se transfiere aquí es dinero público a empresas privadas, en sanidad y también en enseñanza, donde hay escuelas concertadas que operan como privadas y no aceptan inmigrantes. Esto es un desastre y no tiene que ver con la independencia. El debate de las banderas es secundario, lo primero es entrar en las casas.

La materia prima de su programa es la información.

Estoy todo el día leyendo periódicos y escuchando la radio. Por desgracia, porque estoy desilusionado con la baja calidad de los medios. No hablan de política real, sino de intrapolítica. La política se ha convertido en el arte de evitar que los ciudadanos puedan participar en lo que importa.

‘El intermedio’ ha sido centro de polémicas. ¿Las amenazas a Dani Mateo por el chiste de la bandera de España han sido el más crítico?

Hay un sector de la población que ahora ha salido del armario. Pero siempre ha estado allí, porque el PP ya sacaba mayoría absoluta. Es Aznar quien reivindicó el orgullo de ser de derechas. Pero la derecha española no es normal, no viene de los cristianodemócratas, viene del fascismo. Es que el PP nunca ha condenado la dictadura. ¿Por qué reivindica tanto la Transición? Porque fue una mentira, una concesión, una amnistía y la perpetuación de un sistema. Que el 20-N mueren con Franco los 40 millones de franquistas que había es un mito. No, no murieron y ahora salen del armario. Ya puedes votar cada cuatro años pero si los jueces, los policías y los militares son los mismos de la dictadura… Tienen la sartén por el mango. El TC es más importante que las urnas.

¿Hablamos de música? ¿Qué es para usted Los Insolventes?

Es una vía de realización personal y una terapia profesional. Me desintoxica. Es que la situación del país es anómala. El tratamiento que da la justicia a la corrupción no pasa en ningún otro lugar del entorno, donde los políticos son expulsados por mentir. No hay ningún país donde todos los concejales estén imputados por diferentes causas, como en Valencia. Es muy difícil construir una democracia si no hay una justicia sólida. Es desesperante: llevo 13 años explicando fechorías y delitos de los mismos. Cómo puede ser?

Y eso que la televisión tiene un gran impacto.

‘El intermedio’ lo ven 2 millones de personas cada día. Es un trabajo que llevo haciendo desde hace 30 años y es muy estimulante y emocionante, pero la fama es una pesadilla. Es una tortura estarse haciendo fotos por la calle todo el día, aunque lo hagan desde el cariño. A veces me pasa un coche por el lado y gritan “Viva España! “Y pienso: estamos en los años 70 de nuevo. No me gusta hacia dónde vamos. A mí, como a Unamuno, “Me duele España”.

La vía eslovena fue pacífica


La vía eslovena fue pacífica

A Eslovenia, la guerra le fue impuesta

MILAN KUCAN

MILAN KUCANExpresident d’Eslovènia (1991 – 2002)

La interpretación según la cual Eslovenia obtuvo la independencia mediante la violencia no tiene ningún fundamento real y denota ignorancia de los hechos. La vía eslovena hacia la independencia estatal fue extremadamente pacífica. Eslovenia se amparó en el derecho constitucional a la autodeterminación y en un referendo en el que el 88,5% de los ciudadanos decidieron vivir en un país separado. A pesar de que el estado yugoslavo y la cúpula militar ya habían rechazado toda posibilidad de diálogo y de resolución política de la crisis en las relaciones entre los pueblos y las repúblicas de la Yugoslavia socialista, Eslovenia continuó buscando un acuerdo sobre la desintegración del país de manera pacífica. Desgraciadamente, todas las repúblicas excepto Croacia rechazaron la propuesta. Finalmente, la Conferencia de Paz sobre Yugoslavia del otoño de 1991 impulsada por la Comunidad Europea y el reconocimiento internacional de Eslovenia por parte de países europeos y de otros continentes a principios de 1992 confirmaron la actitud pacífica y democrática de Eslovenia ante la independencia.

La experiencia de Eslovenia con la arrogancia política yugoslava pone de manifiesto que los derechos de las naciones que quieren ejercer su derecho a la autodeterminación de manera democrática no se pueden reprimir mediante la violencia policial o militar

A Eslovenia, la guerra le fue impuesta. El ejército yugoslavo atacó el país al día siguiente de la proclamación de la independencia, el mes de junio de 1991. La agresión duró diez días y, desgraciadamente, se perdieron 76 vidas: 19 eslovenos, 45 soldados del ejército yugoslavo y 12 extranjeros. La verdadera profundidad de las desavenencias entre naciones y repúblicas, que ya había fracturado al estado compartido antes de la independencia de Eslovenia, se manifestó con una violencia militar de proporciones inauditas en otras repúblicas yugoslavas.

Todas estas víctimas mortales y los daños morales y materiales son el balance trágico de la ceguera política y de la negativa del estado yugoslavo y la cúpula militar a abordar un problema político importante desde la política y el diálogo. La experiencia de Eslovenia con la arrogancia política yugoslava es instructiva y pone de manifiesto que los derechos de las naciones que quieren ejercer su derecho a la autodeterminación de manera democrática no se pueden reprimir mediante la violencia policial o militar.

También en el caso de la crisis catalana, el problema es de índole política y sólo se puede resolver desde la política

Dada su experiencia, Eslovenia apoyó el derecho de los catalanes a decidir sobre su futuro democráticamente y condenó la violencia policial con la que el anterior gobierno español quiso reprimir ese derecho. También en el caso de la crisis catalana, el problema es de índole política y sólo se puede resolver desde la política y entablando un diálogo franco, tolerante y argumentado con el gobierno de Madrid, especialmente en este momento, después del plebiscito catalán y antes de que, a finales de enero del 2019, comiencen los juicios contra los políticos y los líderes de la sociedad civil catalanes encarcelados. La independencia de Cataluña y su encaje en España es una cuestión que deben resolver los gobiernos de Madrid y de Barcelona de forma democrática, pacífica y responsable. La vía eslovena, que pasó por ejercer el derecho a la autodeterminación de manera pacífica, podría ser un buen ejemplo de cómo hacerlo. Es un tema que tratamos con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, durante su reciente visita a Eslovenia.

Milan Kučan fue presidente de Eslovenia entre 1991 y 2002.

L’espectacle de la justícia espanyola


 

L’espectacle de la justícia espanyola

El poder judicial acumula polèmiques i descrèdit just quan ha d’afrontar el relleu del president del Suprem

ERNESTO EKAIZER Madrid 10/11/2018

 

  • L’espectacle de la justícia espanyola

L’espectacle de la justícia espanyola

ERNESTO EKAIZER

ERNESTO EKAIZER

 

El dimarts 6 de novembre passarà a la història com un d’aquells dies negres de la història judicial espanyola. Mentre 28 magistrats de la sala contenciosa administrativa, la sala tercera, deliberaven per resoldre sobre qui -si els clients o els bancs- havia d’assumir el pagament de l’impost d’actes jurídics documentats de les hipoteques, d’Estrasburg arribava un gran revés: Arnaldo Otegi i quatre altres dirigents abertzales bascos no van tenir un judici just a l’Audiència Nacional pel cas Bateragune el 2010.

Durant la tarda d’aquest mateix dimarts la sala tercera es dividia en dues meitats després d’un debat coartat pel president de la sala, Luis Díez-Picazo. Deu magistrats, segons va publicar l’ARA, van aixecar la mà per demanar la paraula, però Díez-Picazo va considerar que això suposaria allargar el debat i va demanar que es votés immediatament. El magistrat José Manuel Sieira, anterior president de la sala tercera, li va etzibar: “Estàs coartant el debat”. Díez-Picazo no es va fer enrere: “Jo soc el president, jo dirigeixo el debat. Voteu”.

En la gènesi del comportament de la sala tercera s’ha de situar l’estil de lideratge de Carlos Lesmes, president del Suprem i del Consell General del Poder Judicial (CGPJ) des del desembre del 2013, el mandat del qual venç el 4 de desembre. Aquest estil autoritari el va portar el 18 i 19 d’octubre -després de saber que la secció segona de la sala havia resolt tres sentències segons les quals aquests actes jurídics hipotecaris havien de ser assumits pels bancs- a interferir i suggerir al president Díez-Picazo la necessitat d’emetre un comunicat sobre la qüestió. Tot i que Díez-Picazo s’hi va resistir, finalment va destacar en una nota “les enormes repercussions econòmiques i socials” de les resolucions. I tot i que Lesmes va prometre que les sentències no es podien anul·lar, quan es va convocar un ple de la sala per al 5 de novembre les sospites sobre el canvi eren un secret de domini públic.

Semblava que aquest seria, de moment, l’últim episodi de la crisi del sistema judicial, però, com passa amb l’actualitat a les sèries de moda que produeixen Netflix i altres companyies, també la justícia d’Espanya és una font inspiradora per fabricar, amb una celeritat extraordinària, nous capítols. Dilluns passat, 5 de novembre, quan començava la deliberació de 28 magistrats de la sala tercera, l’exministre de Justícia del govern de Mariano Rajoy Rafael Catalá, en nom del president del PP, Pablo Casado, proposava a la ministra de Justícia, Dolores Delgado una “alternativa de consens”: el nomenament de l’actual president de la sala segona del Suprem, Manuel Marchena, per al lloc de president del Suprem i del CGPJ.

Que la proposta es fes entre els dos negociadors de la renovació del CGPJ, quan el més normal és que la presidència sigui resultat d’un pacte entre els màxims responsables del PSOE i del PP, és a dir, Sánchez i Casado, semblava estrany. El setembre del 2008, per exemple, José Luis Rodríguez Zapatero va anunciar que proposava Carlos Dívar després de rebre Rajoy a la Moncloa, una decisió que va ser molt criticada perquè era una elecció que, formalment, fan els vocals. Són ells els que prenen possessió abans que el president a qui escullen en el seu primer acte com a consellers.

L’intercanvi entre Delgado i Catalá assumia un risc evident: la filtració del nom de Marchena a tres setmanes del nomenament del successor de Lesmes. I el risc es va materialitzar divendres, quan El País va revelar que el PP proposava Marchena i el PSOE ho rebutjava.

La idea de nomenar Marchena, que, segons diverses fonts judicials consultades per l’ARA, el mateix interessat coneixia, ja feia temps que es madurava a l’estat major de Casado. Marchena havia sigut rival de Lesmes en la pugna per la presidència del Suprem i del CGPJ el 2013, però aleshores era només magistrat de la sala segona. Amb tot, no era l’única oportunitat. Cinc anys després podia ser la seva quan vencés el mandat de Lesmes. El setembre del 2014 Marchena va augmentar el seu poder quan va ser nomenat, amb el suport de Lesmes i del sector conservador del CGPJ, president de la sala segona.

La irrupció del judici del Procés

Malgrat tot, l’octubre del 2017 la querella criminal presentada per l’aleshores fiscal general de l’Estat, José Manuel Maza, pels delictes de rebel·lió, malversació i desobediència contra els dirigents independentistes va semblar que frustrava el pla per al qual Marchena s’havia preparat -és a dir, ser el futur president del Tribunal Suprem i del CGPJ-, perquè com a president de la sala segona va presidir la sala d’admissió de la querella i va ser ponent de la interlocutòria que la va admetre. I, alhora, seria president i ponent del tribunal del judici oral. Precisament el 25 d’octubre passat Marchena firmava dues interlocutòries: la confirmació de la conclusió de la instrucció del magistrat Pablo Llarena i la que decretava l’obertura del judici oral.

En aquestes condicions, nomenar Marchena president del Suprem i el CGPJ implicaria, teòricament, dos canvis addicionals: que el nou CGPJ nomenés un nou president de la sala segona en substitució de Marchena i que es designés un nou president i ponent del judici del Procés, com també que es designés un nou jutge per substituir-lo. La presidència i ponència recauria sobre el magistrat més antic del tribunal de set membres, ja designat en la interlocutòria d’obertura del judici oral. Es tracta d’Andrés Martínez Arrieta, que, conjuntament amb altres membres del tribunal, va ser recusat per les defenses. La magistrada Susana Polo podria, al seu torn, cobrir la vacant que es produiria al tribunal. En aquest cas, Martínez Arrieta hauria de prendre’s un temps per estudiar la causa més detalladament.

Els terminis són molt ajustats perquè a principis de desembre, quan es consumaria, teòricament, aquest encaix de peces, està previst celebrar les sessions en què el tribunal del Procés abordarà, amb les defenses dels processats, els anomenats articles de previ pronunciament -la declinatòria de jurisdicció o qüestió de competència del Suprem sobre la causa del Procés, entre altres coses.

El PSOE ja va acceptar el 2013 el nomenament de Lesmes com a president del Suprem i el CGPJ, però aleshores governava el PP. Rubalcava va centrar la seva oposició sobre Marchena i va considerar Lesmes un mal menor. Ara governa el PSOE i prefereix el nomenament d’una dona per cobrir aquesta presidència; des de la candidata de la vicepresidenta Carmen Calvo -la catalana Lourdes Arastey, membre de la sala social del Tribunal Suprem- fins a Pilar Teso -de la sala tercera i rival de Lesmes el 2013-, passant per la catalana Encarnación Roca, vicepresidenta del Tribunal Constitucional, i per Ana Ferrer, la primera dona que va trencar la unanimitat d’homes a la sala segona, candidatura que defensa la ministra Dolores Delgado.

Operació de Sánchez?

La pregunta és: ¿Pedro Sánchez es disposa a embarcar-se en una d’aquelles operacions que li agraden? És a dir, donar suport a un candidat que promou el PP -Marchena- per llançar el missatge a l’independentisme que el magistrat que ha donat suport i ha confirmat la instrucció de Llarena no serà el president i ponent de la sentència que hauria de dictar-se cap al mes de juliol si el judici comença a finals de gener.

Amb tot, un hipotètic nomenament de Marchena suposaria una interferència dels dos grans partits en el judici del Procés a través del canvi del president i ponent, la qual cosa, alhora, pot estendre una ombra, retrospectivament, sobre les actuacions durant el procés d’instrucció. Tot això, esclar, amb les conseqüències posteriors en les demandes davant del Tribunal Europeu de Drets Humans (TEDH) d’Estrasburg.

“El teòric nomenament de Marchena com el bomber de la crisi de la justícia, desplaçant-lo des de la presidència i ponència del judici del Procés, pot ser presentat com que s’aparta un jutge que ha donat suport a totes les mesures de Llarena i que és vist com l’assot de cara al judici oral i a la sentència. Per això, sens dubte, un cop més el Procés està en el nucli de la crisi en curs i de les propostes per abordar-la”, assenyala a l’ARA un fiscal que prefereix mantenir l’anonimat.

“És el judici del Procés, estúpid, podríem dir -assenyala un altre exmagistrat a aquest diari-. És aquest judici el que guia les principals maniobres, tant per part del govern espanyol com per part dels magistrats implicats”.

L’espectacle de la justícia espanyola és “ el rayo que no cesa ”, tot i que, a diferència del poemari de Miguel Hernández, el protagonisme el tenen les lluites de poder, les aspiracions, pures i dures, de poder.

Ahir, segons fonts coneixedores de les negociacions, Catalá tornava a posar-se en contacte amb la ministra Delgado per acostar posicions, davant la necessitat de presentar, a partir de demà, les llistes de vocals que seran nomenats en qualitat de juristes per al nou CGPJ.

El final negre


El final negre del regnat de Lesmes al Poder Judicial

El president del Suprem acumula cinc anys de polèmiques

MARIONA FERRER I FORNELLS Madrid 10/11/2018

  • El president del CGPJ, Carlos Lesmes, en una imatge d'arxiu. EFE

El president del CGPJ, Carlos Lesmes, en una imatge d’arxiu. EFE

Carlos Lesmes (Madrid, 1958) somiava poder acabar el seu mandat al capdavant del Poder Judicial veient l’inici del judici al Procés al Suprem després d’un any remant per protegir tots els passos del magistrat Pablo Llarena. Però els anys de polèmiques acumulades han acabat explotant en l’epíleg del seu regnat al Consell General del Poder Judicial (CGPJ), que expira el 4 de desembre. El 2013 hi arribava sota el paraigua del llavors ministre de Justícia, Alberto Ruiz-Gallardón, i amb una reforma exprés que li atorgava plens poders dins del màxim òrgan dels jutges. “Als jutges se’ls controla amb un bastó i una pastanaga”, assenyalava en una entrevista a El Mundo poques setmanes després d’arribar al càrrec. Segons els crítics, durant cinc anys ha optat per una direcció “presidencialista” i “personalista”, en què no acceptava cap mena de crítica.

No en va, el 2015 va col·locar al capdavant de la sala del Suprem, que ha fet marxa enrere sobre l’impost de les hipoteques, el seu íntim amic Luis María Díez-Picazo en contra del criteri de la majoria d’associacions judicials. L’acusaven de voler “immiscir-se en les decisions dels tribunals a través de la política de nomenaments”. Al cap i a la fi, Díez-Picazo tenia la clau en la sala que examina els recursos contra els decrets del govern espanyol. Però a Lesmes el tret li ha acabat sortint per la culata. Els interessos de Díez-Picazo, sumats a una pèssima gestió, han situat el Suprem en un dels seus pitjors moments de descrèdit al conjunt de l’Estat.

Contra el Procés

Lesmes va inaugurar aquest any judicial amb un discurs obertament polític. Va acusar el president de la Generalitat, Quim Torra, d’abraçar la “postveritat” i va censurar sense embuts la posició dels diferents estats europeus sobre les euroordres. Pels passadissos del Suprem assegurava que el seu objectiu era fer seure els presos polítics al banc dels acusats en el que ha dissenyat com un judici exprés amb sentències exemplars. L’arribada de Pedro Sánchez va ser una galleda d’aigua freda per als seus interessos i els últims mesos Lesmes s’ha convertit en la veu del PP allà on Mariano Rajoy ja no podia arribar, com en la defensa de Llarena a Bèlgica.

Fill d’una família d’origen extremeny molt religiosa, va ser fiscal del Tribunal Constitucional entre el 1992 i el 1993 i no va aconseguir la plaça de magistrat al Suprem fins al 2010, després d’anys vinculat d’una manera o altra a governs del PP. Durant els mandats de José María Aznar va ser director general d’Objecció de Consciència i de Relacions amb l’Administració de Justícia després, i va participar en almenys 16 cursos organitzats per la FAES entre el 2003 i el 2010. El salt al Suprem el va fer després de cinc anys com a president de la sala contenciosa administrativa de l’Audiència Nacional.

Ara s’acomiada per la porta del darrere, amb el PP i el PSOE negociant a contrarellotge qui ha de presidir el Suprem i el CGPJ. El que tenen clar els dos partits és que ningú més pot acumular el poder que ha acumulat el regnat de Lesmes.

VOX-CS-PP


MÓN > EUROPA

El Parlament Europeu insta els estats membres a il·legalitzar els partits i associacions que exalten el feixisme

El text aprovat inclourà casos d’agressions feixistes com la del Centre Cultural Blanquerna de Madrid, el 2013

25.10.2018  

El ple del Parlament Europeu ha aprovat una resolució conjunta sobre l’auge de la violència neofeixista a Europa. Ha rebut el suport d’una àmplia majoria de la cambra: 359 vots a favor i només 90 en contra. Els Verds, l’Esquerra Unitària Europea, el Partit Popular Europeu, el Partit Socialista i els liberals de l’ALDE han votat a favor d’un text que condemna els atacs, agressions i manifestacions de les organitzacions neofeixistes i neonazis a diversos països de la UE. La part més destacable del text és el punt 20, que insta els estats membres a ‘il·legalitzar els grups i partits neofeixistes i neonazis, com també associacions i fundacions que exalten i glorifiquen el nazisme i el feixisme’.

Aquest punt, tot i que no és de compliment obligat, obre la porta a il·legalitzar organitzacions neofeixistes com ara Democracia Nacional, España 2000, Hogar Social, PxC i la Fundación Francisco Franco. Precisament dimarts, el president del govern espanyol, Pedro Sánchez, va dir que estudiava d’il·legalitzar la Fundación Francisco Franco en el context d’una reforma integral de la llei de memòria històrica. A banda, l’executiu espanyol també va dir que es proposava de modificar l’article 510 del codi penal per considerar un delicte l’apologia del franquisme.

Cent hores perseguint Younes


PAÍS > PRINCIPAT

Cent hores perseguint Younes

La persecució dels autors dels atemptats de Barcelona i Cambrils va esdevenir l’operació més gran feta mai per la policia catalana, en resposta a una situació crítica que havia de deixar dolorosament marcada per sempre la societat. Aquesta és la història d’aquelles cent hores

Per: Vicent Partal

11.08.2018  

El 17 d’agost de 2017, dos atemptats a Barcelona i Cambrils van sacsejar el país, posant a prova com mai la capacitat del govern català i, especialment, de la seua policia. Aquesta és la historia de com varen viure aquells dies el nucli d’agents del cos de Mossos d’Esquadra que fa anys que treballa seguint de prop l’amenaça gihadista.

Una botiga transformada
El cartell era sorprenent, però ningú no s’hi fixava gaire. L’immoble situat al número 23 de la plaça de Catalunya es va transformar, el 17 d’agost, només una hora després de l’atemptat, en el centre operatiu de tots els serveis d’emergència que havien d’afrontar un atac per al qual ningú no estava preparat del tot, malgrat esperar-lo.

L’edifici, a la cantonada de la plaça de Catalunya amb la Rambla, acollia en aquell moment una botiga Sfera, uns grans magatzems propietat de l’empresa d’El Corte Inglés. Però tota la roba, tots els aparador, tot, va ser remogut després de l’atemptat a una velocitat vertiginosa. A la planta baixa calia instal·lar-hi una mena d’hospital improvisat i a les plantes superiors, espais de treball, especialment per a la policia que mirava d’entendre què havia passat i com. Quan el 17 d’agost es feia fosc, els rètols publicitaris i aquell gran cartell estrany de l’entrada anunciant les categories de roba de cada planta eren l’únic rastre que quedava de la botiga que, fins aquell mateix matí, havia estat una més del carrer més famós de Barcelona. L’acció d’un jove de Ripoll, de nom Younes Abouyaaqoub, ho havia canviat tot. Fins i tot la funció d’aquell edifici comercial.

L’immoble té prop de vuit mil metres quadrats i cada pam va ser ocupat per una munió de persones que provaven de salvar vides o bé d’enfilar pistes per a reaccionar a l’atemptat. Sobretot, miraven d’esbrinar com podien capturar l’individu que encara ningú no sabia qui era, però que tothom ja sabia què havia fet. Tretze persones havien estat mortes –finalment, en van ser quinze–, víctimes d’un vehicle que s’havia llançat Rambla avall, atropellant la gent que trobava al seu pas, fins a quedar aturat sobre el mural de Joan Miró, a tocar del Liceu. Va ser un recorregut de 550 metres que va començar a les 16.50, quan a la Rambla de Barcelona hi havia, sobretot turistes.

Al centre d’investigació que la policia catalana va instal·lar a l’edifici de Sfera, les preguntes s’acumulaven frenèticament des del primer minut. Era aquell l’atemptat d’un home sol, d’un ‘llop solitari’, com s’anomena? La furgoneta blanca era l’únic vehicle que participava en l’operació, o hi havia còmplices, potser en altres vehicles, que la seguien? Qui n’era el conductor? I, sobretot, on era l’autor de l’atemptat en aquell moment? Més encara: hi havia altres atemptats preparats que podien ser imminents?

L’anomenada operació Gàbia havia tancat hermèticament Barcelona i la comissaria d’Informació dels Mossos havia activat per primera volta l’operació Cronos, de manera que posava tots els actius operatius a investigar els fets. A primera fila de l’operatiu, i probablement més preocupats que ningú, els membres de la comissaria d’informació dedicats de feia anys a la lluita contra els grups gihadistes.

Younes va reconèixer en detall la Rambla abans d’atemptar
La primera gran sorpresa de la investigació va arribar ben aviat: era la ruta estranya que havia seguit l’atacant.

Immediatament després de l’atemptat, tots els locals de la Rambla van ser tancats amb la gent confinada a dins. Calia garantir la seguretat de tantes persones com fos possible, però també de retenir el possible autor de l’atemptat si no havia aconseguit fugir i s’hi havia refugiat. Per això els Mossos obrien minuciosament cada local i acompanyaven totes les persones que hi havia fins a la plaça de Catalunya.

Allà, al centre de la mateixa plaça, els identificaven un a un i els demanaven qualsevol imatge que poguessen tenir, fotografia, vídeo, el que fos. Qui en tenia alguna era acompanyat per un mosso a la planta superior de l’edifici de Sfera, on descarregaven el material, el classificaven i l’identificaven amb totes les dades adjuntes: qui ho havia enregistrat, on, en quin minut… A partir d’aleshores, el visionament d’hores i més hores d’imatges va ser clau per a entendre a què s’enfrontaven. El visionament i l’ordenació, la reconstrucció dels moments anteriors a l’atemptat.

Les ciutats modernes són plenes de càmeres i a la Rambla n’hi ha especialment, tots els establiments tenen càmeres de seguretat. Aquestes imatges i les enregistrades per la gent a la Rambla tant abans de l’atemptat, com durant i fins i tot després, eren clau per a entendre què havia passat. Barrejant-les, comparant-les i ajuntant-les, els Mossos van poder reconstruir aquells fets que canviarien per sempre la ciutat i el país.

I allò que havia passat no era, com es va assumir en un primer moment, que Younes Abouyaaqoub hagués entrat a la Rambla per la part de dalt i s’hagués llançat directament a matar gent Rambla avall. No. Abans, l’autor de l’atemptat havia recorregut la Rambla a la inversa, pujant lentament amb la furgoneta des del port. Minuts abans de l’atemptat, havia analitzat tot allò que seria objecte del seu atac, reconeixent l’escenari, possiblement fixant-se en els problemes que podria trobar.

…l’autor de l’atemptat havia recorregut la Rambla a la inversa, pujant lentament amb la furgoneta des del port.

Mentre aquella furgoneta Fiat Talento blanca pujava per la Rambla, la gent que hi passejava tranquil·lament no podia saber què era a punt de passar ni tenia cap raó aparent per a témer res. Havent travessat la plaça de Catalunya, va girar per tornar a baixar pel carrer de Pelai, i ara sí, el vehicle va accelerar de sobte i es va enfilar al passeig central. Allà es va dedicar a anar donant cops de volant per atropellar tanta gent com pogués. La calma d’aquella vesprada d’agost va quedar immediatament trencada pels crits d’alarma de la gent que fugia i pels crits de dolor dels ferits, incapaços d’entendre què passava. Fins que la furgoneta finalment va quedar frenada. Aleshores, Younes va baixar-ne i va fugir a peu en direcció al mercat de la Boqueria, aprofitant l’estupor creat. En aquell mateix instant, va començar la persecució més important de la història policial de Catalunya. Van ser pràcticament cent hores, quatre dies que es van fer eterns, sobretot per als Mossos responsables de les operacions contra els grups gihadistes.

L’acció d’un home sol?
El visionament minuciós de totes les càmeres de la Rambla havia aportat dues pistes importants més. La primera, que a la furgoneta només hi anava una persona, estranyament tranquil·la. Els experts sabien del cert que, abans de cometre molts atemptats, els gihadistes consumeixen substàncies estimulants. En aquest cas, semblava més aviat el contrari, que hagués consumit tranquil·litzants. La segona pista important era que la furgoneta estava sola. Amb els vídeos, els policies van traçar i seguir els recorreguts fets per tots els vehicles que en un moment o un altre s’havien posat davant o darrere de la furgoneta i cap no hi tenia relació. Tampoc no semblava haver-hi cap còmplice en cap moment del recorregut aturat en alguna vorera, observant. Ningú no l’esperava ni l’acompanyava en la fugida. Era, doncs, un home sol, o com a mínim, i aparentment, anava sol.

Però el grup d’intel·ligència dels Mossos dedicat a seguir les activitats gihadistes no ho veia clar. Tots ells són agents bregats en interminables investigacions, amb un coneixement molt minuciós de tot allò relacionat amb l’islam a Catalunya i que han pentinat durant anys cada pam del país, acumulant tot d’informació que el dia de l’atemptat era la més imprescindible de totes. Estaven convençuts que ningú no actua mai sol del tot i especulaven amb la possibilitat que hi hagués, com a mínim, un individu més implicat. Per això, la feina d’aquell primer moment va ser telefonar a tots els contactes demanant-los qualsevol informació, per petita que fos, qualsevol pista, un cabdell de fil del qual estirar. Per força, algú havia de saber alguna cosa d’allò que acabava de passar.

A la furgoneta, s’hi van trobar factures emeses a Cambrils i algunes dades esparses sobre qui podia ser-ne l’ocupant, material que van anar processant alhora que cercaven petjades o qualsevol resta biològica. Però tot allò era encara poca cosa, inconnexa, i el temps volava. De sobte, una de les trucades va tenir resposta. Una persona assegurava haver parlat uns dies abans amb qui podia ser l’autor de l’atemptat.

Una pista cap al sud
El grup de Mossos va anar de seguida i a tota velocitat de Barcelona cap al sud, a la localitat on hi havia aquella informació. Ho feien en un cotxe de policia sense logotip però que portava prioritats d’emergència, fet que els convertia en un blanc evident. I ho feien, sobretot, amb el cap ple de preocupacions. I si aquella pista era en realitat un esquer per a un nou atemptat? Podia ser que els portessin a posta a un lloc per a fer-ho?

Acompanyats d’un altre cotxe de policia, van entrar a una autopista col·lapsada i plena de controls. L’operació Gàbia ja era de nivell tres, és a dir, que s’havia estès a tot el Principat. Més de sis-cents controls policials compartimentaven el territori, amb la inevitable conseqüència de generar un caos de trànsit com mai s’havia vist. A l’autopista, els van habilitar un perillós carril en contra direcció per a escapar de les cues de cotxes i per allà varen baixar, tan de pressa com podien. Van trobar-se amb l’informant a la comissaria de Tarragona, on la presència dels cotxes i d’un home amb fesomia àrab va causar inquietud entre els companys, fins que es va aclarir qui eren. Finalment, aquella pista no va donar cap resultat. A la zona per on l’informant deia que havia pàssat dies abans amb l’autor de l’atemptat no hi havia cap càmera que hagués pogut filmar-lo. Però la casualitat va voler que el viatge els situés a prop d’un segon escenari inesperat, on era a punt de cometre’s un altre atac.

Un segon atac a Cambrils
La intenció era tornar a Barcelona, però abans, el grup es va aturar a un bar per demanar uns entrepans ràpids. A aquella hora, ja estaven gairebé segurs que l’autor de l’atemptat no havia vingut de fora, perquè la tàctica del cotxe-ariet –furgoneta-ariet en aquest cas– és la més rudimentària de totes i la que exigeix menys coneixements i suport.

Però de sobte, tot va canviar novament. Una trucada telefònica els va avisar que a Cambrils hi havia un segon incident en marxa en aquell moment. Encara no hi havia dades clares, però semblava que un grup de gent retenia ostatges al passeig Marítim.

La casualitat, la pista que havien seguit precisament a un municipi proper, va fer que fossen a tocar del lloc del fets. De manera que varen pujar als cotxes i s’hi varen dirigir de seguida. Certament, un segon atemptat complicava molt les coses i feia que tot el que havia passat a Barcelona prengués una nova dimensió.

La primera informació rebuda no era certa. A Cambrils no hi havia hagut cap presa d’ostatges, però la situació que van observar només arribar era complicada. Un grup de cinc joves s’havia dirigit en cotxe cap al municipi i, abans d’arribar-hi, havia comprat ganivets i destrals en un establiment de carretera. La intenció era entrar a Cambrils i repetir l’operació de Barcelona. Volien dur el cotxe fins al centre del passeig i matar tanta gent com fos possible. A l’últim moment, saltarien del vehicle per continuar matant amb les armes blanques que havien comprat i es deixarien abatre. Per això s’havien posat uns cinturons que simulaven portar explosius. Sabien que la policia els dispararia a matar si els portaven, si sospitaven que els podrien fer esclatar.

El pla, el va desbaratar un dels centenars de controls muntats pels Mossos d’Esquadra, aquest situat just a l’entrada del passeig, en una rotonda. Tot indica que els ocupants del cotxe, Moussa Oukabir, de 17 anys, Said Aallaa, de 19 anys, els germans Omar i Mohamed Hychami, de 21 i 24 anys respectivament, i Al-Houssaine Abouyaaqoub, de 22 anys, no el varen veure fins que ja eren dins la rotonda i no podien fer cap maniobra per a escapar-ne. Havien entrat a Cambrils per la rambla de Jaume I i el control quedava amagat de la vista, a la seua esquerra. En veure’l, van optar per accelerar, provant de passar de llarg, però el cotxe va fer una volta de campana i es va estavellar contra uns contenidors al tros de camí que queda entre la platja i el port.

Del vehicle, un Audi A3, en van baixar els cinc ocupants, que van començar a atacar tothom qui hi havia.

Del vehicle, un Audi A3, en van baixar els cinc ocupants, que van començar a atacar tothom qui hi havia. Un dels Mossos que era al control va disparar aleshores amb l’arma llarga i en va matar quatre. El cinquè va fugir pel passeig, perseguit per la policia. Portava un cinturó, aparentment d’explosius.

Com a Barcelona, a Cambrils la policia va ordenar tothom que es refugiés dins els locals i que tanqués les portes. El membre fugit del grup, l’únic que no havia estat mort, va recórrer uns cinquanta metres, passant del passeig central al mig de la carretera. I es va aturar a deu metres de la Taberna Kupela, fent veure que volia fer esclatar les càrregues que duia lligades al cos. Allò hauria pogut significar la mort de tots els qui eren dins el local, de manera que la policia va decidir de disparar-li. Primer, amb trets a les cames, mentre li cridaven que es lliurés. El jove va caure a terra, però es va tornar a aixecar. Aleshores una segona ràfega de trets el va matar. Els integrants del grup d’investigació varen arribar a temps de veure’n el desenllaç. I van comprovar que el cinturó era fals: complia la funció d’assegurar a qui el portava que no eixiria viu de l’intent d’atemptat. Mentre això passava, a l’entrada del passeig els serveis d’urgències miraven de recuperar la vida d’una dona de 67 anys, espanyola, que havia estat ferida per un dels atacants. Va acabar morint unes hores després en un hospital de Tarragona.

L’assassinat de Pau Pérez
En el temps que va passar entre els fets de la Rambla i els de Cambrils, a Barcelona va tenir lloc l’incident més estrany de tots, la mort de Pau Pérez, un jove vilafranquí a qui Younes Abouyaaqoub va apunyalar per robar-li el cotxe. Va ser a la zona universitària de Barcelona, fins on Younes havia arribat aprofitant el caos organitzat al centre de la ciutat i fent una ruta erràtica, pel carrer Nicaragua i el Camp Nou, que després es va poder reconstruir amb força detall. Però un cop a la zona universitària, es va trobar amb l’operació Gàbia. No hi havia manera d’eixir de Barcelona sense ser identificat. La seua reacció, poc després de les sis de la vesprada, va ser la de matar Pau Pérez quan recollia el cotxe al pàrquing. Va carregar el cos dins el cotxe i es va dirigir a l’eixida de la ciutat, amb la voluntat de passar un dels controls que hi havia instal·lats a la Diagonal.

Amb el cos a la part de darrere el Ford Focus propietat del jove de Vilafranca, Younes va optar per saltar el control envestint-lo directament. Aquesta mena de controls sempre tenen tres zones. Una primera de classificació, on un policia decideix qui s’atura; una segona d’inspecció, on es col·loquen els cotxes per a ser escorcollats; i una tercera posterior que serveix per a aturar o perseguir qualsevol cotxe que intente esquivar-lo. Younes va posar el cotxe de cara contra una sergent dels Mossos, que va resultar ferida per l’impacte, i va travessar les tres zones del control, cosa que va provocar una persecució a trets. La persecució va acabar uns quilòmetres més enllà, a Sant Just Desvern, davant l’edifici Walden. Quan la policia es va acostar finalment al vehicle hi va trobar el cos d’en Pau, cosa que els va fer pensar d’entrada que era la persona que havia saltat el control i havia mort per l’impacte d’una bala. La sorpresa va ser quan van descobrir que tenia un ganivet clavat i que no era pas al seient del conductor. Un conductor que havia aconseguit escapar a peu.

Immediatament, l’assassinat de Pau Pérez es va relacionar de manera interna amb l’atemptat, però la comunicació pública va ser més prudent.

Immediatament, l’assassinat de Pau Pérez es va relacionar de manera interna amb l’atemptat, però la comunicació pública va ser més prudent. Quan es va poder confirmar que Younes viatjava en aquell cotxe, la cerca del fugitiu va fer un salt de dimensió. Perquè des d’aquell moment se sabia que anava tot sol, que no tenia un vehicle i, sobretot, que havia abandonat Barcelona, cosa que va ser un gran error, perquè era més fàcil camuflar-se a la gran ciutat que no escapar-ne. El 21 d’agost a les 13.12, els Mossos finalment van difondre quatre fotografies seues, i van revelar que també era l’autor de l’assassinat de Pau Pérez. Molt poques hores després, una dona l’identificaria a Subirats, al pàrquing d’un Mercadona.

La casa d’Alcanar, droga o bombes?
Les hores posteriors a l’atemptat varen ser plenes d’informacions contradictòries i de confusions, cosa habitual en un atac d’aquestes característiques. El ritme trepidant dels fets contrastava amb la lentitud obligada de les investigacions. Cada rumor, cada dada, havien de ser contrastats, i els especialistes en informació de la policia provaven d’anar lligant punts, de trobar el nexe que dibuixara l’abast de l’operació.

Especialment confús va ser el cas de l’explosió a la casa d’Alcanar, on després es va saber que l’escamot preparava els atemptats. Era el 16 d’agost al vespre, un dia abans de l’atac, quan una enorme explosió va sacsejar Alcanar platja. Les primeres informacions fetes públiques pels bombers i els Mossos parlaven d’un mort i set ferits, destacaven la gran quantitat de bombones de butà que s’hi havien trobat i remarcaven el fet que la casa era ocupada irregularment ‘per estrangers’, segons que denunciaven els mateixos veïns de la zona.

El desenrunament va ser molt complicat perquè hi va haver una segona explosió molt gran, la qual va ferir un policia. La runa va tornar a colgar la casa i van haver d’aturar les tasques fins a comprovar que no hi havia més perill per al conductor de la grua ni per la gent que hi feia feina. Per a sorpresa dels Mossos, un equip de la Guàrdia Civil va voler fer la investigació, cosa absolutament inusual i que la policia catalana no va permetre, però que més tard, sabut que allà dins hi havia el cadàver d’un confident de la policia espanyola, faria parlar molt.

Per a sorpresa dels Mossos, un equip de la Guàrdia Civil va voler fer la investigació, cosa absolutament inusual i que la policia catalana no va permetre

Els primers policies d’arribar-hi varen detectar una sèrie de productes químics. Els gihadistes els havien intentat fer servir per fabricar un explosiu anomenat TATP, però també són compatibles amb els productes amb què es fan diverses drogues. Per això, van associar aquella explosió a una altra que havia tingut lloc el 14 de maig, només cinc mesos abans, en un xalet de Segur de Calafell, on un grup de persones manipulaven productes químics per a fabricar droga. També era una casa ocupada il·legalment d’una urbanització discreta i també havien fet servir una quantitat important de bombones de butà. I a només 140 quilòmetres d’allà. En un primer instant i sense haver-hi hagut encara els atemptats, la relació semblava lògica.

Mentre el perímetre de la casa no es va estabilitzar i no es varen començar a trobar elements físics que relacionessen els ocupants amb un possible grup gihadista, l’explosió d’Alcanar no es va relacionar amb els atemptats de Cambrils i Barcelona, i la pista de la fàbrica clandestina de droga va ser la prioritària. De manera rutinària, però, els Mossos varen començar a identificar els cotxes que eren a prop de la casa i a telefonar als propietaris, i és aleshores quan va emergir per primera vegada de manera clara un nom, Younes Abouyaaqoub, i una població, que acabaria relacionada per sempre més als atemptats: Ripoll.

Un imam confident de la policia espanyola, a Ripoll
Ripoll, la capital del Ripollès, té deu mil habitants, una petita part dels quals, uns tres-cents, són musulmans. En el moment de l’atemptat, hi havia dues mesquites, al-Fath (‘la porta’) i Annour (‘la llum’). Annour era la mesquita nova, originada a partir d’al-Fath, que era molt petita i amb escassos recursos. En un moment determinat, problemes d’índole personal i de gestió de la comunitat van fer que la gran majoria de fidels canviés d’oratori. Annour va créixer, sense arribar a ser un gran centre de culte. Com a molt, s’hi aplegaven setanta persones per a la pregària.

Al Principat, en aquell moment, hi havia 286 oratoris musulmans censats. Pregar no és cap delicte ni es pot considerar que tenir una fe o una altra predispose a res. I per això, basant-se en els protocols dels Mossos d’Esquadra, poc més de cent oratoris reclamaven atenció. Ripoll no entrava en aquella llista. Però després d’haver identificat els cotxes d’Alcanar i, encara més, després de l’atemptat de Cambrils, la relació de Ripoll amb el grup gihadista era evident. Quatre dels domicilis dels atacants eren a Ripoll, cosa que implicava l’existència d’un grup consolidat en aquesta vila.

La reacció va ser immediata i els membres del grup d’investigació hi van anar a corre-cuita, per parlar amb els presidents de les dues mesquites, cosa que no va ser senzilla, amb l’allau de periodistes que ja havien pres a l’assalt la població. El president d’al-Fath no en sabia res. El d’Annour, en canvi, els va deixar amb la boca oberta.

Ali Yassine els va relatar que la policia espanyola havia visitat la mesquita tres vegades, l’última tan sols un mes abans, de la qual cosa la policia catalana no sabia res. En aquell moment, ningú no sabia encara que Abdelbaki es-Satty, l’imam d’Annour fins feia poques setmanes, era un confident de la policia espanyola i el cap del grup que havia preparat els atemptats. Tampoc no se sabia que havia mort en l’explosió d’Alcanar.

La policia espanyola sabia que l’imam havia fugit
El relat del president de l’oratori va ser tan calmat com desconcertant. Va explicar que, l’abril del 2016, s’havien presentat a la mesquita dos membres de la policia espanyola amb base a Girona demanant pels membres de la junta de l’oratori. I havien deixat un correu electrònic oficial al qual els van enviar tota la documentació que demanaven. Posteriorment, passat l’estiu d’aquell any, dos membres més de la policia espanyola varen tornar a Ripoll, demanant els estatuts de la junta i demanant específicament per Abdelbaki es-Satty. Aquella vegada, les respostes varen ser orals. Finalment, el juliol del 2017, funcionaris de la policia espanyola varen fer una tercera visita i varen demanar si hi havia hagut cap canvi en l’organigrama de l’oratori. Els varen respondre que es-Satty havia estat acomiadat i que havia marxat dient que se n’anava Marroc. Els policies espanyols no varen fer cap comentari.

Foto de carnet d’Abdelbaki es-Satty, trobada entre les runes d’Alcanar.

Posteriorment, el govern espanyol va reconèixer que es-Satty era confident de la policia espanyola de feia anys, de manera que van aparèixer les preguntes tan incòmodes com naturals: quina raó tenia la policia espanyola per a amagar a la policia catalana la seua presència a Ripoll? I com és que no sabien que el seu confident havia fugit ni, després, es van preocupar de saber on era? Un mes abans dels atemptats sabien, per força, que havien perdut la pista d’un confident, una persona amb vincles gihadistes demostrats, que havia estat a la presó i que havia estat identificat com a col·laborador en diverses operacions anteriors. En aquell moment, encara no era clar si algunes de les restes humanes que anaven apareixent a la casa d’Alcanar pertanyien a es-Satty. Però aviat es va saber que sí. I aleshores, les preguntes i els rumors sobre quines coses sabia el govern espanyol i quines no van ser imparables. Tanmateix, no han donat mai cap explicació indiscutible.

Amb aquesta informació a la mà, el mapa de què havia passat començava a encaixar. Els morts de Cambrils eren tots un mateix grup de joves de Ripoll. Es-Satty, un home amb un passat gihadista que havien amagat als Mossos, semblava el vincle que els unia i el cap d’una cèl·lula gihadista que aleshores es començava a identificar. Van cercar tots els amics i coneguts dels morts a Cambrils, i Younes Abouyaaqoub va començar a aparèixer com el sospitós principal de ser el conductor de la furgoneta. Encara hi havia molts dubtes, però. Un dels testimonis, un jove que havia vist entrar la furgoneta a molt poca distància, des d’una parada d’autobús al capdamunt de la Rambla, no el va reconèixer dissabte a la nit, quan els Mossos li varen ensenyar per primera vegada fotografies seues. La investigació avançava i anava concretant l’objectiu, però encara no hi havia proves suficients per a donar per segura l’autoria de l’atemptat de Barcelona. No ho van fer fins dilluns, tres dies després d’haver començat l’operació.

L’acusació
Dilluns 21 d’agost a les 13.12, la policia catalana ja havia acumulat suficients indicis de tota mena per a poder acusar directament Younes Abouyaaqoub de ser el conductor de la furgoneta. La tasca de reconstrucció de totes les dades possibles en relació amb l’atemptat apuntava una vegada i una altra cap a ell.

Tot indicava que, després de l’explosió descontrolada a la casa d’Alcanar, Younes Abouyaaqoub va agafar una de les furgonetes que havien de transportar les bombes que havien intentat preparar i se’n va anar. No hi ha cap pista fiable sobre què va fer durant les hores següents, però gairebé un dia després va entrar a Barcelona i va cometre l’atemptat a la Rambla. Era dijous. El recorregut Rambla amunt i el fet que hagués passat un dia de l’explosió indicava fredor, però també se sabia que tenia certa por i que no tenia la situació dominada. Hores després, va matar Pau Pérez per prendre-li el cotxe i saltar l’operació Gàbia, va fugir de Barcelona i li van perdre la pista fins a Subirats. No se sap què volia fer ni cap on pretenia anar, ni tan sols si va arribar a saber què havien fet a Cambrils els seus companys. Però és evident que no volia immolar-se com un màrtir, perquè entre dijous i dilluns, quan va ser mort, segurament va tenir més d’una oportunitat per a fer-ho. La gran persecució organitzada pels Mossos d’Esquadra el va acabar acorralant. En una carretera entre Sant Sadurní d’Anoia i Subirats.

L’encontre final a Subirats
Dilluns, novament, membres de la unitat d’informació sobre el gihadisme eren a prop de Subirats. Concretament, a Vilanova i la Geltrú, on investigaven una nova pista i parlaven amb un informador. Va ser aleshores que varen rebre l’ordre de traslladar-se ràpidament a Subirats, on una dona deia que havia vist en Younes.

De Vilanova a Subirats hi ha tot just mitja hora de cotxe i el viatge va ser frenètic, perquè per l’emissora oficial anaven rebent informacions com més anava més precises sobre la presència de Younes Abouyaaqoub a la zona. Des del cotxe seguien la posició de l’helicòpter de la policia, que sobrevolava la zona i els marcava el perímetre de cerca. Van localitzar-lo de seguida i van ser dels primers d’arribar al lloc on Younes va morir. Una patrulla de Mossos de Proximitat Rural, una més de les moltes desplegades per tot arreu, l’havia trobat de cara i li havia disparat.

Aquella patrulla investigava un dels múltiples avisos que anaven arribant per tots els conductes possibles. Tots, del primer al darrer, es varen comprovar, malgrat que molts portaven a pistes falses. Aquell no era el primer avís que rebia aquella patrulla en concret, però seria el definitiu. El fugitiu més buscat de tots el varen trobar en un camí rural on hi ha un petit bosc. S’estava al mig del camí quan els mossos el varen detectar a la sortida d’un revolt. Younes Abouyaaqoub no va reaccionar fins que els dos policies varen baixar del cotxe per acostar-s’hi. Aleshores sí que va fer el gest d’obrir la camisa que portava, va deixar veure clarament el cinturó d’explosius i va començar a caminar cap a ells amb gest desafiant i cridant cada cop més fort ‘Al·là és gran’. Immediatament, els dos mossos varen disparar el contingut dels respectius carregadors i encara en van carregar un tercer. Abouyaaqoub va caure de boca terrosa.

…va fer el gest d’obrir la camisa que portava, va deixar veure clarament el cinturó d’explosius i va començar a caminar cap a ells amb gest desafiant i cridant cada cop més fort ‘Al·là és gran’

Els policies del grup d’informació hi varen arribar pocs minuts després, quan ja havia arribat també una altra patrulla local. Abans de reconèixer el cadàver, però, els artificiers varen haver de comprovar que els cinturons d’explosius eren falsos, operació durant la qual varen tombar el cos de cara. En pocs minuts, un eixam de periodistes es va concentrar a pocs metres de la zona, acordonada ràpidament per les brigades mòbils de la policia. Passaven pocs minuts de les quatre de la vesprada, però els Mossos no en van certificar la identitat ni van donar per tancada la persecució fins a les nou d’aquella nit. Una volta se n’havien assegurat del tot i no hi havia cap marge d’error possible.

De fet, va ser un dels membres del grup d’informació qui va acostar-se primer fins al cos, per comprovar si el mort era qui ells es pensaven. Younes anava molt brut, després de quatre dies sense rumb fix, no portava diners ni telèfon, però sí un gran ganivet a la cintura. La confirmació que efectivament era ell es va fer amb una trucada de mòbil, per evitar possibles filtracions si es feia per l’emissora. L’endemà, alguns diaris varen publicar una fotografia on es veien tot de mossos d’uniforme i, al fons, un grup poc recognoscible de persones de paisà que semblaven xerrar entre elles. Eren els membres de la unitat d’informació sobre el gihadisme que encara miraven d’assumir què havia passat, conscients més que ningú de la gravetat dels fets i del que podria haver passat si el pla original hagués reeixit.

De Subirats, el grup es va traslladar directament a la caserna general de la Policia de Catalunya, al complex Egara, a Sabadell. Encara calia explicar moltes coses, fer moltes preguntes i, sobretot, assegurar-se que amb la desaparició d’Abouyaaqoub la cèl·lula de Ripoll havia quedat desarticulada.

Per a ells havien estat les cent hores més dures de la seua vida i les més trepidants. Alguns gairebé no havien dormit gens. O ho havien fet en un sofà o a casa d’un company, per no perdre temps anant fins a la seua. Tots havien hagut de desbrossar pistes i més pistes per poder entendre què passava i què havien de fer. Durant aquells quatre dies varen gaudir de llibertat total per a explorar els seus informadors, seguir pistes, analitzar tot allò que consideraren convenient. En definitiva, era cert que havien contribuït a eliminar l’escamot en un temps inusual per a aquesta mena d’atacs a Europa. Tanmateix, no els era fàcil d’assumir que l’atemptat, aquell atemptat que tots tenien clar que es cometria un dia o un altre, finalment havia tingut lloc i havia situat Barcelona al mateix mapa on abans ja havien estat inscrites Londres, Manchester, Estocolm, París, Berlín, Munic, Niça, Brussel·les, Madrid…

Les ordres del major Trapero
La Divisió d’Informació dels Mossos d’Esquadra rarament, molt rarament, es troba tota en un mateix lloc. A part dels efectius que treballen als serveis centrals a Egara, hi ha unitats repartides per tot el territori, que són organitzades bàsicament al voltant de la dicotomia entre amenaça exterior i amenaça interior. Hi treballen analistes, hi ha informàtics i hi ha gent que es passa el dia a peu del carrer, parlant amb col·laboradors, identificant possibles problemes, mirant de prevenir qualsevol atac.

Mesos abans dels atemptats de Barcelona i Cambrils, l’auditori que hi ha a la caserna general de Sabadell va acollir una trobada insòlita i inèdita. Hi van participar tots els mossos vinculats a Informació i els van presentar el pla Cronos, l’operatiu que la policia catalana havia dissenyat per a respondre a un atemptat, si mai se’n cometia cap. El pla, el van explicar amb el màxim detall diversos comandaments del cos. Però va ser el major Josep Lluís Trapero qui va prendre la paraula de manera més destacada. Ja s’havia declarat l’alerta 4 i Trapero va explicar als seus policies que això significava que podia haver-hi un atemptat en qualsevol moment i que no era realista creure que es podrien evitar tots els intents de cometre’l. Per això, va fer una demanda explícita i concreta: que si mai hi havia un atemptat, la reacció fos la millor i més ràpida possible perquè les conseqüències fossen les mínimes possibles per a tots els ciutadans de Catalunya. I això va fer la seua gent, a les seues ordres, durant aquelles llargues cent hores d’agost.

El 28 d’octubre de 2017, dos mesos després dels atemptats, el govern espanyol destituïa el major Trapero, en una de les primeres mesures que adoptava arran del cop d’estat emparat en l’article 155 de la constitució espanyola. Pocs dies després, se sabia que els tribunals espanyols l’acusarien de sedició. El conseller Quim Forn, màxim responsable polític de l’operació entrava a presó, on encara és ara. A més, amb els Mossos posats directament a les ordres del ministre espanyol de l’Interior, la unitat de lluita contra el gihadisme quedava marginada, sense recursos ni eines amb les quals poder treballar. Aquesta situació ha estat finalment revertida pel nou govern de Catalunya, gairebé a tocar del primer aniversari dels atemptats.

atemptats 17-A

Mossos

Si podeu llegir VilaWeb és perquè milers de persones en són subscriptors i fan possible que la feina de la redacció arribe a les vostres pantalles.

Vosaltres podeu unir-vos-hi també i fer, amb el vostre compromís, que aquest diari siga més lliure i independent. Perquè és molt difícil de sostenir un esforç editorial del nivell de VilaWeb, únicament amb la publicitat.

Som un mitjà que demostra que el periodisme és un combat diari per millorar la societat i que està disposat sempre a prendre qualsevol risc per a complir aquest objectiu. Amb rigor, amb qualitat i amb passió. Sense reserves.

Per a vosaltres fer-vos subscriptor és un esforç petit, però creieu-nos quan us diem que per a nosaltres el vostre suport ho és tot.

Vicent Partal
Director de VilaWeb

Vull subscriure-m’hi

Comentaris

Els subscriptors de VilaWeb poden comentar aquesta notícia, o bé llegir els comentaris que hi han fet els altres subscriptors i debatre-la amb ells , clicant ací.

Si encara no sou subscriptors, us en podeu fer clicant ací. Entre més avantatges, podreu participar en els debats a la Xarxa VilaWeb, rebreu cada vespre el VilaWeb Paper, podreu llegir en exclusiva les notícies de l’endemà i accedir a més serveis i avantatges especials. Més informació sobre tots els serveis de la subscripció a VilaWeb, clicant ací.

Sense Puigdemont no hi ha judici per rebel·lió



 

 

La cadena de legitimació democràtica és la que és i el Tribunal Suprem no la pot desconèixer

JAVIER PÉREZ ROYO Catedràtic de dret constitucional de la Universitat de Sevilla 13/07/2018

JAVIER PÉREZ ROYO

JAVIER PÉREZ ROYO

 

En el món del dret es pot discutir gairebé tot, però no tot. Hi ha coses que no solament són indiscutibles, sinó que han de ser-ho, perquè, si no ho són, no es pot discutir de manera civilitzada res del que ve a continuació.

Una d’aquestes coses indiscutibles és que un judici penal per rebel·lió no pot obrir-se sense que el principal protagonista de l’operació sigui present entre els processats. I no per raons de naturalesa penal, que també, sinó per raons de naturalesa constitucional, en les quals em centro aquí.

Constitucionalment resulta no ja injustificable, sinó inintel·ligible que el president de la Generalitat no figuri entre les persones que seran jutjades pel delicte de rebel·lió i que sí que hi siguin les persones a qui ell va designar consellers. El contrari sí que es podria justificar. El president del govern o el president d’una comunitat autònoma és l’únic membre del consell de ministres o del consell de govern al qual es pot exigir individualment responsabilitat per una acció atribuïble a l’òrgan col·legiat. Als ministres o consellers, no. I és així perquè el president és l’únic membre que té una legitimitat pròpia, derivada de la investidura pel Parlament, però pròpia. Els altres membres no la tenen. La reben del president amb el seu nomenament. I el president els la pot retirar en qualsevol moment. En conseqüència, hauria sigut possible que la Fiscalia General de l’Estat hagués dirigit la querella exclusivament contra el president de la Generalitat i que el Tribunal Suprem, després de la tramitació corresponent, decidís obrir el judici oral contra ell exclusivament. Això sí que hauria estat possible. Però sense la presència de Puigdemont, no es pot anar contra ningú més.

Quan es tracta d’un assumpte que afecta el Govern, als consellers únicament se’ls pot exigir responsabilitat si prèviament se li ha exigit al president

Cal pensar simplement que la querella per rebel·lió arrenca de la negativa del president Puigdemont a dissoldre el Parlament i convocar eleccions. Si ho hagués fet, no s’hauria activat l’article 155 de la Constitució Espanyola i Mariano Rajoy no hauria destituït el president i el Govern ni dissolt el Parlament. Ningú s’hauria vist privat del fur jurisdiccional i no s’haurien activat les querelles pel delicte de rebel·lió davant l’Audiència Nacional primer i davant del Tribunal Suprem a continuació. És una decisió individual o, més ben dit, una no decisió individual del president Puigdemont la que ha donat origen a les querelles per rebel·lió. És absurd pensar que poden ser jutjats i condemnats per rebel·lió els consellers, que no van decidir res, sense que ho hagi sigut el president que ho va decidir tot. La vulneració de drets fonamentals, entre els quals el dret a una tutela judicial efectiva, sense que, en cap cas, pugui produir-se indefensió, no pot ser més clara.

Sense Puigdemont present no es pot obrir un judici per rebel·lió contra els altres querellats. El judici de Puigdemont és el pressupòsit constitucional per a l’enjudiciament de tots els altres. I és a aquesta possibilitat al que ha posat fi el Tribunal Superior de Justícia de Schleswig-Holstein. La decisió afecta directament només Puigdemont, però indirectament tots els altres. La cadena de legitimació democràtica és la que és i no pot ser desconeguda per al Tribunal Suprem. Els consellers són “col·laboradors” del president en l’execució del programa de govern d’aquest últim, basant-se en el qual va sol·licitar la confiança del Parlament en la sessió d’investidura. Als consellers se’ls pot exigir responsabilitat en un assumpte que sigui propi de la seva conselleria, però quan es tracta d’un assumpte que afecta el Govern, únicament se’ls pot exigir responsabilitat si prèviament se li ha exigit al president.

En absència d’aquest pressupòsit constitucional el Tribunal Suprem no pot obrir el judici per rebel·lió.

La impotència de la democràcia espanyola


 

La impotència de la democràcia espanyola

El més trist és que l’oposició a Espanya no té alternativa a la corrupció del PP

ARA Barcelona 24/05/2018

  • El president del govern espanyol, Mariano Rajoy, i el líder del PSOE, Pedro Sánchez, a la Moncloa / EFE

El president del govern espanyol, Mariano Rajoy, i el líder del PSOE, Pedro Sánchez, a la Moncloa / EFE

EDITORIAL

 

El PP ja és oficialment un partit corrupte, amb sentència ferma. No un dels seus membres o càrrecs, sinó el mateix partit com a partícip lucratiu en l’anomenat cas Gürtel. La sentència feta pública aquest dijous per l’Audiència Nacional certifica que el partit es va finançar de forma il·legal a través d’una caixa B i que alguns dels seus membres se’n van lucrar personalment aprofitant els seus càrrecs i la influència en l’administració pública. En paraules del tribunal, la Gürtel va ser “un autèntic i eficaç sistema de corrupció institucional”. El cap de la trama, Francisco Correa, ha estat condemnat a 51 anys de presó. L’extresorer del PP Luis Bárcenas, a 33 anys de presó i 44 milions de multa. Per a la seva dona, Rosalía Iglesias, la pena és de 15 anys. Caldrà estar atents a les conseqüències d’aquesta última condemna, perquè Bárcenas es podria venjar ara airejant informació sobre el finançament irregular del PP que fins ara no hauria revelat.

Però la sentència encara afegeix més llenya al foc, perquè qüestiona la “credibilitat” del testimoni de Mariano Rajoy i altres dirigents populars que, negant conèixer la caixa B, van voler evitar el “retret social”, ja que els indicis eren tan clars que no resulta versemblant que no sabessin res. En altres paraules, els jutges qualifiquen de mentider el president del govern, ja que no se’l creuen quan va dir que ell no sabia res del funcionament de les finances del PP.

Quines conseqüències hauria de tenir, en condicions normals, la sentència d’ahir? En altres països  s’hauria de procedir a una refundació del PP i a un regeneració interna dels seus líders per marcar distàncies amb l’etapa de corrupció generalitzada que va començar a l’aznarisme o fins i tot abans. Per desgràcia, no sembla que el PP tingui cap intenció de fer aquest pas. El més trist, però, és que l’oposició no està en condicions de presentar una alternativa. Les amenaces de Ciutadans de retirar el suport al PP no tenen cap efecte pràctic més enllà de la retòrica. El PSOE està tan perdut que difícilment assumirà el risc de presentar una moció de censura. I Podem no té prou força i ja es troba còmode en el seu paper d’oposició total al PP sense assumir cap responsabilitat ni cost.

La realitat és que Rajoy, i més després d’haver aprovat els pressupostos (curiosament només un dia abans que es fes pública la sentència), podrà governar tranquil·lament i esgotar la legislatura. Potser en pagarà un preu electoral, sí, però amb això no n’hi hauria d’haver prou. Hi hauria d’haver mecanismes perquè un partit declarat culpable per un tribunal hagués d’assumir un cost més alt, ni que sigui en forma de dimissions dels seus líders. La continuïtat de Mariano Rajoy al capdavant del govern és una mostra de la impotència de la democràcia espanyola per erradicar el virus de la corrupció del seu nucli dirigent. I una democràcia incapaç de regenerar-se i fer net està condemnada a repetir els mateixos errors fins a la derrota final o, cosa que vindria a ser el mateix, la seva caiguda en mans del populisme.

S’inaugura a Catalunya el primer molí eòlic comunitari del sud d’Europa


 

Farà estalviar entre cinc i sis mil tones de CO2 anuals que altrament es generarien en una central tèrmica

05.05.2018  

Avui s’inaugura a Pujalt (Anoia) el primer molí eòlic comunitari del sud d’Europa, impulsat per la iniciativa ‘Viure sempre de l’aire’. Amb un funcionament previst de 2.405 hores l’ any, el molí generarà 5.653 MWh anuals, equivalents al consum anual d’unes dues mil famílies. Això farà estalviar entre cinc i sis mil tones de diòxid de carboni a l’any, que altrament es generarien en una central tèrmica.

Aquest projecte té el suport de quatre-centes vuitanta persones i entitats, entre les quals hi ha Som energia, que hi han aportat 2.205.658 euros dels tres milions totals que costa. En aquests moments encara és oberta la participació i manca un 25% del total del capital per a cobrir. Aquest projecte va nàixer el 10 de març del 2009, quan es va commemorar el 25è aniversari de la inauguració pública del primer aerogenerador modern connectat a la xarxa a Catalunya. Per celebrar aquest esdeveniment, Eurosolar Catalunya (secció local d’Eurosolar‒Associació Europea de les Energies Renovables) va llançar aquesta iniciativa pionera al nostre país: ‘Viure de l’aire del cel’. Nou anys després, ja és una realitat.

L’electricitat generada no és d’ús directe dels socis, sinó que, com diuen, ‘inocula energia verda a la xarxa general i, per tant, incrementa el tant per cent que hi circula tot minvant el d’energia bruta’.

El molí s’ha instal·lat a Pujalt, on segons el Servei Meteorològic de Catalunya, el vent bufa a una mitjana d’entre cinc i set metres per segon a seixanta metres d’altura. A més, la zona és pròxima a la xarxa de distribució elèctrica i hi ha accés per carretera.

Els ingressos de la venda de l’electricitat generada a l’empresa distribuïdora de la zona revertiran proporcionalment en la inversió de cada participant. L’aerogenerador tindrà una vida útil de vint-i-cinc anys i els impulsors preveuen d’obtenir una rendibilitat econòmica anual de vora un 2%.

El podrimener dels reis espanyols


El podrimener dels reis espanyols

Podem prendre la part pel tot i entendre fins a quin extrem pot, aquella sala sinistra i hermètica de secrecions, representar l’espanya en descomposició que encara ara (i, sortosament, no pas per sempre) hem de patir

Per: Núria Cadenes

02.05.2018  

Tinc la mania d’escoltar converses. La mania o el defecte o totes dues coses. Pel carrer, al metro o l’autobús (he arribat a baixar de parada quan no em tocava només per acabar de saber si aquell malparit al final havia deixat que posessin el parany al celobert, absolutament encisada per la batalla encesa en una escala desconeguda i amb l’esperança del tot absurda i contra natura que guanyessin elles, les rates). La majoria són prou intranscendents per a quedar de seguida oblidades, però n’hi ha algunes que passen a la llibreta d’apunts (memòria curta, llapis llarg) perquè no se sap mai si faran servei per a un relat o un article o un fragment de novel·la. Aquella de les rates, per exemple, complementada. O la d’una mare i una filla que tenia al seient del darrere, a l’autobús: ‘A mi, quan siga l’hora, que no m’enterren, que m’espanta, tot tan estret i tan fosc’, ‘Mama, però si quan t’enterren seràs morta, no te’n sentiràs’, ‘Ja ho sé, però, a mi, que em cremen, que el nínxol em fa por’.

Tan irracional com això. I tan humà, també. Feina vaig tenir a no tombar-me i dir-li que tota la raó, senyora, tota la raó.

I vaig evitar també de deixar-li anar que, ben mirat, tenia sort de no ser una reina espanyola, perquè, aleshores, a la por del nínxol fosc hauria d’afegir-hi el fàstic. El fàstic grandiós que fa imaginar-se a una mateixa dessucant-se, gota pudenta a gota pudenta, dins del podrimener que a tal efecte hi ha habilitat, i en funcionament, en un soterrani a prop de Madrid.

Ecs.

El ‘pudridero real’, en diuen ells, suposo que amb moltes majúscules i pompa i reverència. Tantes majúscules i tanta pompa i tantes reverències com facin falta per a mirar de fer oblidar la crua i anguniosa realitat: que el destí d’aquests borbons mataelefants i celebradors de les porres contra la gent és passar-se trenta o quaranta anys dins del podrimener, deixant caure humors i secrecions de tota mena, gota a gota, clic-cloc clic-cloc clic-cloc, fins que es converteixin en mòmies prou reduïdes perquè les puguin entaforar en els cofres de metre i poc que després els tenen preparats.

Ho vaig llegir fa molt de temps en aquell llibre revelador que va signar Patricia Sverlo, Un rei cop per cop, la biografia no autoritzada de Joan Carles, el pare de l’actual rei que encara tenen els espanyols. El llibre és interessant per moltes coses, però aquesta del podrimener, potser perquè comparteixo determinades aprensions irracionals amb la dona de l’autobús, em va quedar especialment gravada. Des d’aleshores, cada vegada que surt un d’aquests borbons en alguna banda, escenificant ridículament que mengen sopa, barallant-se no menys ridículament per una foto, saludant ridículament amb la maneta, llegint ridículament i a distància discursos que preparen i justifiquen les porres, cada vegada, no ho puc evitar, penso en el podrimener. I en aquells icors regalimant pels foradets del fèretre, sobre una safata de calç. Per la cosa de la desinfecció, suposo.

No em fan gens de pena, entenguem-nos. És tan sols que ja no puc veure’ls o sentir-ne parlar o llegir-ne coses sense pensar en la sala pudenta de suquims. I és també que, d’un temps ençà, el podrimener s’ha fet metonímia. Vull dir que s’evidencia fins a quin punt ja podem prendre, com fèiem a escola, la part pel tot, i entendre fins a quin extrem pot, aquella sala sinistra i hermètica de secrecions, representar l’espanya en descomposició que encara ara (i, sortosament, no pas per sempre) hem de patir.

Si pretengués ara fer inventari de putrefaccions, ni acabaria ni dibuixaria plenament el panorama. I per força em deixaria angúnies al calaix. La fastigosa sentència (amb el més fastigós encara vot particular, i amb la igualment fastigosa defensa corporativista que en fan els judicadors) per als fastigosos violadors (guàrdia civil i militar inclosos), la fastigosa sentència, deia, que continua grapejant la víctima com si la humiliació no s’hagués d’acabar mai, ha estat, potser, una de les més recents i crues mostres d’aquest regalim de purulències que és l’estat rabiós sense disfressa.

No, això que han perpetrat al jutjat espanyol a Navarra, i que ens ha sotragat fins a la nàusea i més, d’una manera que avui encara es fa difícil de mesurar, no té a veure amb la violenta i desesperada reacció de l’estat (l’estat com a estructura, les seves bigues i els falsos sostres i les clavegueres i tot) davant de la proposta emancipadora dels catalans. És només (només!) un retrat d’això que és, d’així com és, constitutivament i per contínues involucions, aquesta espanya que ja ha esdevingut una cosa absolutament insuportable.

Perseguir els mestres (‘muera la inteligencia’ era el crit, no?), perseguir les paraules (dir ‘llibertat’ torna a ser sancionat), perseguir els colors, decretar silencis, tancar aquells joves d’Altsasu a la presó per una baralla de bar, tancar músics a la presó per una cançó, tancar els nostres polítics a la presó per un referèndum, tancar els nostres activistes del civisme i la cultura per… pel fet de ser activistes del civisme i la cultura.

Perseguir, negar, imposar, mentir, prohibir, amenaçar. En la seva desesperada espiral de testosterona passada de voltes, com un vell legionario de pantalons massa estrets, camisa sense botons i panxa grossa, embolcallada amb aquest seu nacionalisme de l’agressivitat i del ‘jódete, que eres español’, l’estat evidencia allò que és: un patètic podrimener.

Sortir-ne ens és, cada vegada més, una necessitat. Per a respirar. Tan elemental com això. Per a respirar.

L’altre dia, l’escriptor gallec Suso de Toro es demanava si de veritat hi havia algú que no entengués que tanta gent a Catalunya no volgués viure en un estat així. I acabava: ‘De debò? I només a Catalunya?’